"Toda actividad es fútil si se mide con la escala de la eternidad." / Tristán Tzara

"El enemigo del arte es el buen gusto." / Marcel Duchamp

"Lo que hay de embriagador en el mal gusto es el placer aristocrático de desagradar." / Charles Baudelaire



jueves, 16 de julio de 2009

Los archivos del Club Dadá

Los archivos del Club Dadá
(volumen II)
Crónicas de viaje y presentaciones del Dadá Club Argentina
1985 - 2005
Ed. Juglaría
***
"El libro simula ser una bitácora de viaje, un simulacro de un sueño que descree de lo verosímil; a Ud. lector no le bastará que le diga que yo conocí a alguno de los personajes, hace bien, seguro que ya sospecha que Leandro sabe, como Breton, que el jugar a ser un fantasma en un espacio finito de pura apariencia no es menos real que la sucesión de tiempo que llamamos vida.
Las páginas del libro están cargadas de anécdotas, recuerdos, humor (ese que tanto agradaba a los dadaístas) y esa melancolía como telón de fondo que tan bien transmite su autor. Leandro como buen vidente, escribe con su pluma la Nada que multiplica los sentidos y atraviesa los andamios de lo establecido.
Es verdad que Dadá introduce lo inconveniente, lo incómodo, y que uno de sus mecanismos favoritos es el azar, ese que tan generosamente es compartido a cada vuelta de página.
Me permito sugerirle un sentido de lectura. No recuerdo otro texto como este, donde el arte sea vivido tan literalmente, donde la performance, el cuerpo produce el sin sentido, el absurdo, la sorpresa, esa que despabila al asombro al lector dormido."
Fabio García
***
"Como toda obra literaria, Los archivos del Club Dadá, entreabre numerosas puertas. Cada lector encontrará regiones diferentes: puntos de encuentro, alegres coincidencias, lugares inexplorados, y, para muchos, recuerdos de un pasado que se recrea.
Los archivos... relatan momentos en los que la poesía se llevó a la acción y, al mismo tiempo, en los pliegues de su escritura, la poesía sigue su trabajo.
Leandro Tuntisi nos permite entrar en el mundo dadaísta, donde, de tanto jugar con el absurdo, nos encontramos con el enigma del deseo. Si así no fuera, nos seguiríamos preguntando qué buscaban los cientos de personas que se sintieron convocadas por exposiciones, obras de teatro y otros acontecimientos donde, bajo el imperio del sin-sentido, los visitantes encontraban 'algo'.
Nos queda la certeza de que esos acontecimientos dejaron huellas imborrables y que Los archivos... se hacen eco de poner en palabras la materia con la que se hacen los sueños.
Liliana Isabel Martínez
***
APUNTES SOBRE EL LIBRO "LOS ARCHIVOS DEL CLUB DADÁ"
El Dadaísmo criollo vendría a ser un mix -digamos, entre el dadaísmo originario de Tzara y el Cabaret Voltaire, Duchamp, los ready-mades, etc., la antipoesía de Nicanor Parra, el teatro del absurdo llevado al extremo y el arte kitsch, aquel arte fallido con pretensiones de gran arte, sacado de su contexto y llevado a lo cómico, lo grotesco.
Ya Don Nicanor, hoy un noble anciano nonagenario de una notable juventud, había mencionado a lo suyo como "surrealismo criollo".
Los ready-mades, re-creados genialmente con "Pinocho ha muerto" y otros sucesos que se nombran en el libro se emparentan con los "artefactos" parrianos.
Portavoces de ecos culturales, concientemente o no, los integrantes del grupo saben finalmente que "el grupo es puro grupo". Un grupo que se va disolviendo lentamente, hasta llegar a la atomización definitiva, metáfora dadaísta por excelencia, porque Dadá había sido originariamente un movimiento de emergencia contra la guerra. Nunca hubiera podido establecerse ni era su propósito. También lo fue para nosotros, aunque por otras razones que se mencionan en el libro.
El dadaísmo opuso alegremente la trivialidad del azar hecha arte contra la belleza sublime de la disciplinada academia, repetitiva y formadora de estereotipos.
El movimiento dadaísta nació como un grito en rechazo a la guerra; dicho en otros términos, contra los valores impuestos por la sociedad, que se anteponen a la sensibilidad de cada uno, de la persona, del ser humano.
En sus inicios tal vez pueda haber sido confundido con transgresiones juveniles. Hoy diríamos más bien una expresión de furia, de furor contenido si se quiere, una revancha largamente esperada de los no escuchados, de los ninguneados, contra las fuerzas de la sociedad constituida, contra el establishment, contra el arte burgués que seguía imperando en las mentes, contra los detentadores de la cultura, que, después de haber vivido la funesta experiencia de la dictadura, pretendían seguir con las mismas posturas anacrónicas y anquilosadas y los mismos cánones estrechos que nunca habían servido ni servirían ya más para nada.
El dadaísmo criollo era un soplo de aire fresco sobre las ruinas, y volvería y volvió una y otra vez a arruinarles el estofado a los poderosos, a los infatuados de fatuidades, a los fatuos fuegos de los imbéciles, aquellos a los que, como diría el maestro del surrealismo argentino Aldo Pellegrini, la poesía les cierra las puertas de par en par.
Este libro no es una segunda edición, es la versión completa de la trayectoria de nuestro Dadaísmo criollo, de punta a punta, desde los ya lejanos inicios, en los tempranos 80, con las revistas subterráneas, recorriendo todo el trayecto desde la vieja Terminal de ómnibus, el viejo Cine Ideal, el Club Mediterráneo, la Gira fantástica por Punta del Este, las presentaciones en la Chicago argentina, la afamada Cucina de la Cosa Nostra y luego la segunda parte, con los avatares del polémico Tour Dadá 2004-2005, que se inició en la ciudad de Rosario y partiendo hacia el sur del país, recorrió las principales ciudades de la costa patagónica hasta el Fin del mundo, con singular e inusitado éxito para un grupo de estas características.
Nuestro Club Dadá hoy se nutre de nuevos amigos y colaboradores... El dadaísmo sigue vigente; la rebeldía del anti-arte, de la revolución dadaísta siguen tan jóvenes e indómitos como la primera vez. ¡Salud!
Leo Tuntisi


lunes, 15 de enero de 2007

Nicanor Parra



SOLO DE PIANO

Ya que la vida del hombre no es sino una acción a distancia,
Un poco de espuma que brilla en el interior de un vaso;
Ya que los árboles no son sino muebles que se agitan:
No son sino sillas y mesas en movimiento perpetuo;
Ya que nosotros mismos no somos más que seres
(Como el dios mismo no es otra cosa que dios)
Ya que no hablamos para ser escuchados,
Sino que para que los demás hablen
Y el eco es anterior a las voces que lo producen;
Ya que ni siquiera tenemos el consuelo de un caos
-En el jardín que bosteza y que se llena de aire,
Un rompecabezas que es preciso resolver antes de morir
Para poder resucitar después tranquilamente
Cuando se ha usado en exceso de la mujer;
Ya que también existe un cielo en el infierno,
Dejad que yo también haga algunas cosas:
Yo quiero hacer un ruido con los pies
Y quiero que mi alma encuentre su cuerpo.
***
"La antipoesía es una lucha libre con los elementos, el antipoeta se concede a sí mismo el derecho a decirlo todo, sin cuidarse para nada de las posibles consecuencias prácticas que puedan acarrearle sus formulaciones teóricas. Resultado: el antipoeta es declarado persona no grata. Hablando de peras el antipoeta puede salir perfectamente con manzanas, sin que por eso el mundo se vaya a venir abajo. Y si se viene abajo, tanto mejor, esa es precisamente la finalidad última del antipoeta, hacer saltar a papirotazos los cimientos apolillados de las instituciones caducas y anquilosadas."

Un adversario.



"El periodista D'Esparbés, adversario declarado del movimiento dadá, describe así una exposición de collages de Max Ernst: 'Con el mal gusto que los caracteriza, los dadaístas han apelado esta vez al resorte de lo terrorífico: las luces estaban apagadas en el fondo del salón; desde una trampa subían gemidos y alaridos; los dadaístas, sin corbata y con guantes blancos iban y venían de un lado a otro. André Breton masticaba fósforos, Aragon maullaba, Tzara y Phillippe Soupault se daban la mano continuamente... Un gracioso, escondido detrás de los cortinados lanzaba sonidos guturales; en el umbral, Benjamín Peret contaba los autos y las perlas de los concurrentes...'"

Maurice Nadeau, "Historia del Surrealismo", Ed. Santiago Rueda, 1946

 

martes, 12 de diciembre de 2006

La Cucina de la Cosa Nostra




Se derrumbó el cielo
entre rayos & centellas
en el preciso instante
en que resucitaba el difunto

Todos huían en el desbande

Ya Don Chichilo había sentenciado:
"Ío sono cruele e despiadato!"
y: "Siamo una famiglia unita!"

Yo soñaba con encontrarme
con una bella signorina
desbordante de glamour
y bailar con ella
Harlem Nocturno a la luz de las velas

En su lugar
me encontré con Chicho Fragapane
y sus secuaces sicilianos
con la lupara en la funda del violín

Alguien, un cusifai de aquellos,
hizo una tardía advertencia:
"no conviene hacer negocios con italianos"

Yo soñaba con un torrente rojo de Barbera
degustado a la sombra de unos olivares,
soñaba con el mar azul profundo de Taormina,
soñaba con costosos trajes y corbatas de seda.

En la sombra inquietante de la Omertá
sueño que desenfundan la lupara
sueño que estamos comiendo spaghettis
sobre un féretro,
armados hasta los dientes
y que llego tarde a mi propio funeral.

Leo Tuntisi

viernes, 1 de diciembre de 2006

Francis Picabia

"Están todos condenados; ¡de pie! De pie como lo harían para escuchar la Marsellesa o el Dios salve al rey...
Dadá solo no huele; no es nada, nada, nada.
Es como sus esperanzas: nada;
como su paraíso: nada;
como sus ídolos: nada;
como sus políticos: nada;
como sus héroes: nada;
como sus artistas: nada;
como sus religiones: nada.
Silben, griten, rómpanme los dientes, ¿y qué?
Aún les diré que son unos retardados. En tres meses, mis amigos y yo les venderemos nuestros cuadros por unos pocos francos."


Manifiesto caníbal dadá, de Francis Picabia, 1920.

Hugo Ball



"Lo que llamamos dadá es una arlequinada compuesta de nada en la que están involucradas todas las grandes cuestiones, un gesto de gladiador, un juego con ruinas viles, una ejecución de la moralidad y la plenitud como posturas." (Diario de Hugo Ball)

Leo








Leo Tuntisi, alias "el calabrés", miembro fundador y vitalicio del Dadá Club Argentina, autor de "El teléfono de ayuda al suicida da ocupado continuamente" (Ciudad Gótica, 1995) y "Archivos del Club Dadá" (Juglaría, 2004), cuya segunda parte, con las andanzas del Club en su ya mítica gira por el Fin del Mundo, ha sido recientemente editado por Juglaría. Buscado arduamente por el agente de CIPOL.



Es Licenciado -Honoris Causa, por la Multiversidad de Rada Tilly (Chubut).





AVISOS CLASIFICADOS

Pasos agigantados
narices coloradas
rodillas ensangrentadas

Beatos canonizados
culos perforados
ojos desorbitados

miembros paralizados

Caras enrojecidas
tipos alcoholizados
nudillos despellejados
vientos huracanados

Campanadas
campanadas ensordecedoras

Groserías incivilizadas
ciudades escandalizadas
arte sacralizado
arte degenerado

Caras porfiadas
mujeres crucificadas
cuerpos carbonizados

viejas que hablan al pedo

cada verso me cuesta un huevo.











ARTE SUCIO - ARTE DEGENERADO

Vagando por las colinas
recitando poemas en coreano
pegados a la radio capilla
para saber el fallo del jurado
El arte sucio
el arte degenerado
ha sido filmado
ha sido pintado
escrito en pentagramas de papel reciclado
Rodando por las colinas
navegando por ríos infestados de basura
El arte sucio
bebido por el guardián de los muertos
La pistola en la cabeza del líder
Las viudas alegres del arte degenerado
navegan por el río de desechos tóxicos
recitando poemas en coreano.



***


















DADÁ CRIOLLO.

"Un ataúd que vomitaba fuego"

Nicanor Parra


A pleno sol, bebiendo exquisitos chopps
transcurrían nuestras deliciosas horas

a la vera de la piscina.



Esperábamos al ternero sensación,
esperábamos a la cofradía de Luz & Fer

entonando canciones hostiles.



Aquelarres en un monte oculto de la pampa húmeda,

húmeda como tu abierta flor salvaje.



La luna se irguió, obesa y blonda,

luego blanca, en espejos oblongos.


Cánticos caníbales de plenilunios de verano.


Esperábamos los ataúdes climatizados,

el sable samurai y el megáfono santo.


En todos los sentidos aguardábamos

una foto autografiada de Monseñor Don Mario

convertido en ovejita.


Los dólares que fluían entre mis manos

y yo sin poder asirlos


¡por todos los frijoles de Sing-Sing!



* * *














Preguntas y respuestas para niños curiosos.



-Qué es la poesía:
-un niño que posee dones


-Qué es el silencio:
-lo siguiente a un sonoro pedo en una reunión de gabinete

 
-Qué es el amor:
-la leyenda del diamante Hope


-Qué es el sueño:
-el mar de los antiguos


-Qué es la energía nuclear:
-una pesadilla japonesa


-Qué es la vida:
-un muro solitario donde se posan pájaros fabulosos


-Qué es la muerte:
-un crucifijo roto
-un sueño olvidado
-el fin del deseo


-Qué es el tiempo:
-una larga sucesión de espejos enfrentados en un desierto


-Qué es la filosofía:
-la lenta disolución del yo


-Qué es el yo:
-una sucesión de espejos móviles en la niebla


-Qué es la locura:
-un espíritu errante en lo profundo del bosque de las almas


-Qué es el dolor:
-fuego en la mente


-Qué es la mente:
-un anciano sordo


-Qué es la ética:
-el culo de una gorda


-Qué es la estética:
-un ritual macumba


-Qué es el deseo:
-la sed constante del vampiro


-Qué es el ser:
-una música inaudible
-el fondo de los sueños


-Qué es dadá:
-nada






* * *







* * *






Un hombre con sombrero de Rhythm & Blues.


Un hombre con sombrero de Rhythm & Blues

a través de la bruma y la llovizna/


a través de una ventana abierta

donde flamean cortinados y entran

tenues gotas de luz y agua/


entre un cuadro de Theo van Doesburg

y un ave del paraíso que eleva sus alas

en un atardecer púrpura/



hay un escarabajo negro con líneas verdes

que prefiguran un mapa

y a sus pies navega una goleta

con el cielo entre sus velas

y fuegos de San Telmo.









* * *